Desaparece el libro de familia en favor de un documento digital individual

Después de más de un siglo vigente, ayer desapareció definitivamente el Libro de Familia, aquel pequeño cuaderno que recoge, el acta de matrimonio y al que se van añadiendo los hijos a medida que van naciendo. Un libro que ha estado presente en todas las casas a lo largo de los últimos 105 años.

A partir de hoy ya no nos lo pedirán, los organismos que necesiten los datos que se reflejaban en el Libro de Familia, las deberán obtener a través de los archivos digitalizados del Registro Civil. Si no lo queremos tirar, lo podemos guardar de recuerdo como tantas otras «cosas del pasado». Ya no se harán más, pero los que tenemos en casa todavía serán válidos y se irán actualizando

El Libro de Familia fue creado el 15 de noviembre de 1915 durante el reinado de Alfonso XIII que los repartieron en Navidad al precio de una peseta. Desde entonces cuando se celebraba un matrimonio, el juez o delegado que en aquellos tiempos solía ser el cura, entregaba el Libro de Familia con la inscripción del matrimonio y donde luego se irían anotando los nacimientos de los hijos o las defunciones de algún miembro de la familia.

Durante la posguerra y hasta los años 60 se añadió la fotografía de los novios. Algunos de nosotros habremos oído hablar a nuestros padres o abuelos que durante la dictadura de Franco, el Libro de Familia era una forma de control. Cuando una pareja se quería registrar en un hotel, el recepcionista pedía el Libro de Familia para comprobar que realmente estaban casados, sino no les facilitaban el acceso a la habitación, lo que hizo proliferar los muebles como la famosa «Casita Blanca» de Barcelona, ​​donde una pareja podía entrar libremente sin ningún control.

En la época franquista también se añadió la profesión para poder controlar los subsidios a que tenían derecho los trabajadores en función del número de miembros que componían la familia. Para poder obtener el Libro de Familia era requisito imprescindible que existiera un matrimonio, las madres solteras deberían esperar seis años después de la muerte de Franco para poder obtenerlo y registrar a sus hijos.

A lo largo de estos más de cien años han cambiado mucho las cosas y en el momento en que se aprobó el matrimonio homosexual en 2005 se tuvo que adaptar para poder inscribir las parejas del mismo sexo.

Anteriormente ponía: «Libro de familia expedidas para Don … y Doña …»

Actualmente ponía: «Libro de familia expedidas para Don / Doña … y Don / Doña …»

A partir de hoy cada persona cuando nazca recibirá un código alfanumérico que se inscribirán todos sus datos. A partir de ahora el registro pasa a ser individual para cada persona.